Guías de compra/Los mejores bajos eléctricos de 2026: cuál comprar según tu nivel y lo que vas a tocar
Los mejores bajos eléctricos de 2026: cuál comprar según tu nivel y lo que vas a tocar
Actualizado el
Un bajo malo no se nota al comprarlo: se nota a los dos meses, cuando trastea y no hay quien lo afine. Hemos analizado 20 bajos eléctricos y nos hemos quedado con 7, según si empiezas, si das el salto o si tocas con banda. La queja que más se repite: llegan sin ajustar.
Comparativa de un vistazo
Nuestra selección, con su puntuación y para qué destaca cada una. Pulsa el botón de Amazon si ya lo tienes claro, o abre el análisis para leer el detalle.
Comparativa de los productos seleccionados: puntuación, veredicto y precio de cada uno.
Producto
Puntuación
Veredicto
Precio
Acción
Nuestra elección
El más equilibrado para empezar en serio
Puntuación sobre 10 según nuestros criterios de selección.
Bandas de precio: € hasta 50 €, €€ de 50 a 200 €, €€€ más de 200 €. Los enlaces a Amazon son de afiliado: podemos llevarnos una pequeña comisión sin coste extra para ti y sin que altere nuestras recomendaciones.
Yamaha TRBX174
El más equilibrado para empezar en serio
8,4/10Puntuación: 8,4 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
8,2
Comodidad y mástil:
8,6
Ajuste y acabado de fábrica:
8,0
Calidad-precio:
8,8
Rango de precio: €€Banda de precio media: de 50 a 200 €
Es el bajo que compras cuando no quieres jugártela. Lleva dos pastillas de distinto tipo: la del mástil da el grave compacto y uniforme, la del puente añade definición en los medios. Entre las dos cubres desde el pop hasta el rock sin cambiar de instrumento. Pesa 4 kg, de los más ligeros a tamaño completo de esta comparativa, y eso se nota en la espalda a la segunda hora de ensayo. Los 24 trastes te dan además dos notas más arriba que la mayoría, que es donde viven los solos y los arreglos agudos.
Lo que lo pone por delante está en el reparto de sus 265 valoraciones: 4,7 de media, un 1% de una estrella y ninguna de dos. Ningún otro modelo de la comparativa con este volumen de opiniones llega tan limpio. Las pegas que aparecen son de acabado fino, no de instrumento roto: cantos de traste ásperos que algún comprador ha limado él mismo, y unidades que llegan sin octavar, es decir, afinadas al aire pero desafinadas en los trastes altos. Hay una reseña que avisa de que Yamaha le denegó la garantía por haber comprado online, así que guarda la factura.
Lo bueno
4,7 de media sobre 265 valoraciones, con un 1% de una estrella y ninguna de dos: el respaldo más limpio de la comparativa
Dos pastillas de distinto tipo: grave compacto y medios definidos con el mismo bajo
4 kg, de los más ligeros a tamaño completo, y se nota tras dos horas de pie
24 trastes, mástil de arce y diapasón de palo de rosa
Lo que debes saber
Algunas unidades llegan con los cantos de los trastes ásperos, y hay quien ha tenido que limarlos
Suele venir sin octavar: afina bien al aire y se va en los trastes altos hasta que lo ajustas
Un comprador reporta que la garantía de fábrica le fue denegada por compra online
No te compensa si…
Si vas a tocar media hora a la semana en casa y nada más: por bastante menos dinero tienes un bajo que te sirve igual.
Veredicto:
Si solo vas a leer una línea de esta guía, es esta: para empezar en serio, el Yamaha es la compra tranquila. Suena versátil, pesa poco y llega bien más veces que ningún otro.
Squier Debut Precision Bass
El más barato que sigue siendo un bajo de verdad
7,9/10Puntuación: 7,9 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
7,8
Comodidad y mástil:
8,5
Ajuste y acabado de fábrica:
6,4
Calidad-precio:
9,3
Rango de precio: €Banda de precio baja: hasta 50 €
Por debajo de 200 euros hay decenas de bajos y casi ninguno merece la pena. Este sí, y por una razón concreta: monta la pastilla de bobina simple dividida que define el sonido Precision, ese grave compacto que se apoya en el bombo y no se pelea con la voz. El mástil es fino, en perfil de C, y el cuerpo es delgado, así que una mano que empieza no se agota en veinte minutos. Con 429 valoraciones y un 77% de cinco estrellas, es de los bajos de entrada más contrastados que se venden en España.
Ahora la letra pequeña, que aquí es media guía. Sus reseñas críticas hablan casi todas de lo mismo: llega sin ajustar. Un guitarrista con 34 años de oficio detalla que tuvo que limar todos los cantos de traste, aflojar el alma, corregir la altura de las silletas y octavarlo entero. Otro avisa de que las cuerdas de serie trastean desde el primer día y hay que cambiarlas. Y las clases online que anuncia la caja son una prueba de 30 días, no un regalo permanente. Cuenta con dejar un poco de dinero en un ajuste de luthier, o con una tarde de tutoriales y paciencia.
Lo bueno
Pastilla de bobina simple dividida: el grave compacto del Precision clásico, el que se apoya en el bombo
Mástil fino en C y cuerpo delgado: una mano que empieza aguanta más rato
429 valoraciones con un 77% de cinco estrellas y solo un 4% de una estrella
Dos años de garantía de fábrica declarados en la ficha
Lo que debes saber
Pide un ajuste completo antes de sonar bien: cantos de traste, alma, altura de cuerdas y octavación
Las cuerdas de serie trastean y hay que cambiarlas casi de entrada
Varias unidades llegan desconchadas o golpeadas, y a un comprador se le partió el mando de volumen con un par de usos
No te compensa si…
Si buscas la voz Jazz, más definida en los medios y con más matices: este solo hace Precision.
Veredicto:
El bajo de entrada con el que menos te arriesgas, siempre que asumas que el ajuste corre de tu cuenta. Por debajo de este precio, ya estás comprando problemas.
Squier Mini Precision Bass
El de escala corta para manos pequeñas
7,8/10Puntuación: 7,8 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
7,5
Comodidad y mástil:
8,8
Ajuste y acabado de fábrica:
6,5
Calidad-precio:
8,8
Rango de precio: €Banda de precio baja: hasta 50 €
El problema real de un bajo para un niño de diez años no es el precio: es que no le llega la mano al primer traste. Este resuelve eso. Es un Precision reducido, de escala corta y cuerpo pequeño, con la misma pastilla de bobina simple dividida que su hermano de tamaño completo, así que suena a bajo y no a juguete. Con 563 valoraciones y un 78% de cinco estrellas, es el modelo con más opiniones de su segmento en España. Hay padres que lo compran para sus hijas y bajistas veteranos que lo tienen de bajo de viaje.
Su límite está escrito en sus propias reseñas críticas, y conviene leerlo antes de regalarlo a un adulto: es más corto todavía que un escala corta convencional, así que las cuerdas van con menos tensión de la habitual y la sensación bajo los dedos es más blanda. Un comprador lo describe sin rodeos como una sensación de juguete. Añade los fallos de montaje que aparecen en algunas unidades (separación entre diapasón y mástil, cortes bastos alrededor de las pastillas) y el ajuste que también aquí toca hacer al recibirlo.
Lo bueno
Escala corta y cuerpo reducido: llega al primer traste una mano pequeña
563 valoraciones con 4,6 de media y un 78% de cinco estrellas
Suena a Precision pese al tamaño, con la misma pastilla de bobina simple dividida
Muy ligero, así que también funciona como bajo de viaje
Lo que debes saber
Es más corto que un escala corta normal: las cuerdas van con poca tensión y se notan blandas
A un adulto le puede saber a juguete, y así lo dicen varias reseñas
Aparecen fallos de montaje en algunas unidades, y también pide ajuste de alma y altura de cuerdas
No te compensa si…
Si eres un adulto buscando el bajo que te va a durar: se te queda pequeño de cuerpo y flojo de cuerdas.
Veredicto:
Para un niño o un adolescente que empieza, es la compra que evita la frustración de no llegar. Para un adulto, un paso en falso.
Ibanez GSR200
El más versátil para estilos modernos
8,0/10Puntuación: 8,0 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
8,4
Comodidad y mástil:
8,5
Ajuste y acabado de fábrica:
6,8
Calidad-precio:
8,2
Rango de precio: €€Banda de precio media: de 50 a 200 €
Es el bajo más contrastado de toda la comparativa: 931 valoraciones, 4,6 de media y un 78% de cinco estrellas. Lleva años vendiéndose y eso se nota en el volumen de opiniones. Su diferencia frente al resto de bajos de entrada es un realce de graves alimentado por pila, un mando extra que sube el cuerpo del sonido sin que tengas que tocar el amplificador. Para funk, rock moderno o metal es justo lo que quieres tener a mano en mitad de un tema. El mástil de Ibanez es estrecho, así que si vienes de la guitarra eléctrica la transición se hace más corta. Y con 4,08 kg es de los ligeros.
Sus reseñas críticas dibujan dos riesgos claros. El primero es el ajuste: hay compradores que lo describen desajustándose más que otros bajos que han tenido, en afinación y en altura de cuerdas, con trastes sucios y diapasón seco al abrirlo. El segundo es eléctrico, y es más serio: un comprador tuvo dos unidades seguidas que perdieron el sonido de una cuerda, y otro cuenta que dejó de funcionar a los ocho meses con apenas ocho sesiones de uso. Son casos aislados dentro de casi mil opiniones, pero apuntan todos al mismo sitio.
Lo bueno
931 valoraciones con 4,6 de media: el respaldo más amplio de la comparativa
Realce de graves con pila: subes el cuerpo del sonido sin tocar el amplificador
Mástil estrecho, cómodo si vienes de la guitarra eléctrica
4,08 kg, de los más ligeros a tamaño completo
Lo que debes saber
Se desajusta con facilidad, en afinación y en altura de cuerdas, según varias reseñas
Hay casos de pérdida de sonido en una cuerda y de fallo eléctrico a los pocos meses
Depende de una pila: si se agota en mitad de un ensayo, el realce se queda sin efecto
No te compensa si…
Si quieres un bajo pasivo y olvidarte: aquí hay una pila y una electrónica más que pueden dar guerra.
Veredicto:
El más versátil de los bajos de entrada, y el que mejor envejece si tocas estilos modernos. Ten a mano una pila de repuesto.
Squier Classic Vibe 70s Jazz Bass
El primer bajo serio
8,1/10Puntuación: 8,1 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
9,1
Comodidad y mástil:
8,2
Ajuste y acabado de fábrica:
6,3
Calidad-precio:
8,6
Rango de precio: €€Banda de precio media: de 50 a 200 €
Aquí es donde el salto de precio se oye. Monta dos pastillas de bobina simple con imanes de alnico diseñadas por Fender, y esa es la voz Jazz: medios definidos, mucho matiz según cómo mezcles las dos pastillas y una señal fuerte que empuja al amplificador. Un comprador lo resume mejor que cualquier ficha, hablando de una señal potente y una sensación de instrumento sólido. El mástil es fino en C, con radio de 9,5 pulgadas y trastes estrechos y altos, una combinación que perdona errores de pulsación. El puente de estilo vintage lleva silletas ranuradas, así que la cuerda no se mueve de su sitio.
El pero es el control de calidad, y no es un detalle menor: sus reseñas críticas describen una unidad con el filete del mástil marcado y los tornillos del golpeador torcidos, otra con los cantos de traste afilados, y dos con el mástil arqueado que no hubo forma de enderezar. Súmale 5 kg, con tendencia a cabecear cuando lo cuelgas, algo que un comprador destaca en el título de su reseña. Compra en un sitio con devolución fácil y revísalo el primer día.
Lo bueno
Dos pastillas de bobina simple con imanes de alnico diseñadas por Fender: la voz Jazz de referencia
Mástil fino en C con radio de 9,5 pulgadas y trastes estrechos y altos, cómodo para sesiones largas
Puente de estilo vintage con silletas ranuradas: la cuerda se queda donde la pones
157 valoraciones con 4,5 de media y un 78% de cinco estrellas
Lo que debes saber
El control de calidad es irregular: hay unidades con el filete marcado, tornillería torcida y acción alta al abrirlo
Casos documentados de mástil arqueado imposible de enderezar y de cantos de traste afilados
Pesa 5 kg y tiende a cabecear colgado, algo a tener en cuenta si tocas de pie
No te compensa si…
Si tocas de pie dos horas seguidas y el peso te pasa factura: hay bajos aquí un kilo más ligeros.
Veredicto:
El bajo que ya no cambias cuando dejas de ser principiante, si te toca una unidad buena. Revísalo el día que llegue y no dejes pasar el plazo de devolución.
Squier Classic Vibe 70s Jazz Bass V
El de cinco cuerdas
7,7/10Puntuación: 7,7 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
8,8
Comodidad y mástil:
8,0
Ajuste y acabado de fábrica:
6,0
Calidad-precio:
7,8
Rango de precio: €€€Banda de precio alta: más de 200 €
Cinco cuerdas sirven para una cosa muy concreta: llegar por debajo del mi grave sin bajar la afinación de todo el bajo. Si tocas metal moderno, gospel, worship o cualquier repertorio que viva ahí abajo, es la diferencia entre tocar el tema o inventártelo una octava más arriba. Este modelo monta las mismas dos pastillas de alnico del Jazz de cuatro cuerdas y el mismo perfil de mástil en C, con diapasón de arce. Es el camino corto: la voz que ya conoces, con una cuerda más.
La cautela viene de sus números y de una reseña que conviene tomarse en serio. Tiene 49 valoraciones, pocas para juzgar con tranquilidad, y un 9% de una estrella, la peor proporción de los dos Classic Vibe analizados. Entre esas reseñas hay una que describe el mástil despegándose en dos partes a los pocos meses, con el alma imposible de ajustar, y otra a la que hubo que sustituirle piezas internas de los mandos. Pesa lo mismo que el de cuatro cuerdas, 5 kg, con un mástil más ancho encima.
Lo bueno
Las mismas dos pastillas de alnico diseñadas por Fender del Jazz de cuatro cuerdas
Diapasón de arce y perfil de mástil en C: la transición desde un bajo de cuatro es corta
Un 76% de cinco estrellas pese a su corto número de opiniones
Llega por debajo del mi grave sin tener que destemplar el instrumento
Lo que debes saber
Solo 49 valoraciones y un 9% de una estrella: el reparto más flojo de los Classic Vibe analizados
Una reseña describe el mástil despegándose en dos partes a los pocos meses de uso
Pesa 5 kg y el mástil es más ancho, así que cansa antes que el de cuatro cuerdas
No te compensa si…
Si estás empezando: la quinta cuerda es una más que apagar con la mano y un mástil más ancho que estorba mientras aprendes.
Veredicto:
La opción sensata para pasarse a cinco cuerdas sin salir de una voz conocida, con menos opiniones detrás de las que nos gustaría. Revísale el mástil al recibirlo.
Fender Player II Precision Bass
El salto a gama alta
8,3/10Puntuación: 8,3 sobre 10
Desglose de la nota
Sonido y pastillas:
9,2
Comodidad y mástil:
9,0
Ajuste y acabado de fábrica:
8,0
Calidad-precio:
6,5
Rango de precio: €€€Banda de precio alta: más de 200 €
Este es el Precision de la casa madre, con la receta que lleva décadas siendo la referencia: cuerpo de aliso macizo, diapasón de arce y pastilla de bobina simple dividida, con volumen y tono maestros. Electrónica pasiva, dos mandos, ninguna pila. Menos cosas puestas encima significan menos cosas que fallen, y un sonido que reconoce cualquier técnico de sonido en cuanto lo enchufas. El puente es el estándar de cuatro silletas con montaje vintage de cinco tornillos. Si ya tienes claro qué bajo quieres y por qué, aquí acaba la búsqueda.
Toca ser honestos con lo que no sabemos. En Amazon tiene una sola valoración y ninguna reseña con texto, mientras que el Ibanez de esta comparativa acumula 931 opiniones. Eso significa que nuestro juicio se apoya en la ficha y en la construcción, no en cómo le ha ido a la gente que lo compró. Añade un detalle que escuece a este precio: no incluye funda ni estuche, así que suma esa compra aparte. Cuesta más del doble que el Jazz Bass de esta guía, y esa diferencia está en materiales y acabado, no en poder tocar cosas nuevas.
Lo bueno
Cuerpo de aliso macizo y diapasón de arce: la construcción del Precision de referencia
Electrónica pasiva de dos mandos: sin pila y con menos piezas que puedan fallar
Puente estándar de cuatro silletas con montaje vintage de cinco tornillos
Lo que debes saber
Apenas hay opiniones de compradores en Amazon: una sola valoración frente a las 931 del Ibanez
No incluye funda ni estuche pese a lo que cuesta
Cuesta más del doble que el Jazz Bass de esta comparativa, y la diferencia está en acabado y materiales
No te compensa si…
Si es tu primer bajo: pagas por un instrumento que no vas a aprovechar hasta dentro de un par de años, y hasta entonces un Squier te enseña lo mismo.
Veredicto:
El destino natural cuando el bajo de entrada se te ha quedado corto y tienes claro que quieres un Precision. Con la salvedad de que aquí casi nadie ha opinado todavía.
Precision o Jazz: la decisión que más cambia cómo suenas
Casi todos los bajos que vas a mirar descienden de dos diseños, y la diferencia está en la pastilla. El Precision monta una bobina simple dividida en dos mitades, colocada en el centro del cuerpo. Da un grave compacto y parejo, que se pega al bombo de la batería y ocupa su hueco sin discutir con la voz. Es el sonido de la mayoría del rock, del punk y del pop clásico, y es el que menos manos requiere para sonar bien: enchufas, subes el volumen y ya suena a disco.
El Jazz monta dos pastillas de bobina simple, una junto al mástil y otra junto al puente, cada una con su volumen. Mezclándolas obtienes desde un grave redondo hasta un sonido nasal y definido, con mucho más matiz en los medios. Es el que eligen quien toca con los dedos rápido, funk y estilos donde el bajo tiene que oírse como una voz más.
Existe una tercera vía, la configuración que mezcla ambas ideas: una pastilla tipo Precision en el mástil y una tipo Jazz en el puente. El Yamaha de esta guía es justo eso, y por eso es el que menos te obliga a decidir hoy qué vas a tocar dentro de dos años.
El amplificador no es opcional, y el de guitarra no vale
Un bajo eléctrico sin amplificador hace un ruido metálico y flojo que no se parece a nada. La mitad de las decepciones de las primeras semanas vienen de aquí. Presupuesta el amplificador desde el principio, aunque sea uno pequeño de práctica.
Y hazlo con un amplificador de bajo. Un altavoz de guitarra está diseñado para frecuencias medias y agudas: con las graves de un bajo a volumen alto se le pide un recorrido de cono para el que no está construido, y se puede dañar. Si te interesa la diferencia entre ambos mundos, la explicamos en nuestra guía de amplificadores de guitarra, que sirve justo para lo contrario de lo que necesitas aquí.
Un aviso extra si ensayas en un piso: el grave es lo que atraviesa la pared y el suelo. Los agudos se quedan en tu habitación, los graves llegan al vecino de abajo. Si esto va a ser un problema, empieza por leer cómo insonorizar una habitación antes de subir el volumen.
¿Pack con amplificador o bajo suelto?
La tentación es evidente: un pack te trae bajo, amplificador, afinador, funda, correa, cable y púas por lo que cuesta un bajo de entrada. Hemos analizado el pack más vendido de Amazon España, con 120 valoraciones, y no lo hemos incluido en la comparativa. Sus números lo explican: un 10% de valoraciones de una estrella, el peor reparto de todos los modelos analizados.
Lo revelador es de qué se queja la gente, porque el bajo apenas aparece en las quejas: el amplificador, el afinador y el clavijero se llevan casi todas. Una reseña se titula literalmente que el amplificador no funciona. Otra describe el afinador como poco fiable y prácticamente inútil. Otra, dos envíos seguidos con el clavijero roto. Otra, tornillería a medio apretar. El pack ahorra dinero recortando en las piezas que menos se lucen en la foto.
Nuestra recomendación es comprar el bajo suelto y añadir un amplificador pequeño de bajo por separado. Gastas algo más y te llevas dos cosas que funcionan, en vez de seis de las que dos fallan. La excepción razonable: un regalo de Navidad para alguien que aún no sabe si le va a gustar el instrumento, donde el pack cumple su función de kit completo.
Cuatro o cinco cuerdas, y por qué la escala importa más de lo que parece
Empieza con cuatro. La quinta cuerda añade notas graves que solo necesitas si tu repertorio vive ahí abajo (metal moderno, gospel, worship, algo de pop actual), y a cambio te da un mástil más ancho y una cuerda extra que hay que aprender a apagar con la mano para que no zumbe. Si no sabes todavía si la necesitas, no la necesitas.
La escala es la longitud de cuerda que vibra, y decide cómo se siente el bajo bajo los dedos. La escala larga es el estándar y es lo que vas a encontrar en la mayoría de modelos. La escala corta acorta la distancia entre trastes, así que una mano pequeña llega sin descolocar la muñeca, y a cambio la cuerda va con menos tensión y se nota más blanda al pulsar.
Esa menor tensión es exactamente lo que separa un acierto de un error. Para un niño de diez años es lo que le permite tocar. Para un adulto acostumbrado a escala larga, es lo que le hace decir que parece un juguete, tal como aparece en las reseñas del modelo mini de esta guía.
Lo que casi ningún vendedor te cuenta: llegan sin ajustar
Es el hallazgo más consistente de este análisis y aparece en todos los tramos de precio, desde el bajo de menos de 200 euros hasta el de más de 400. Un bajo no sale de fábrica listo para tocar: sale montado. Cruza medio mundo en un contenedor, cambia de humedad y de temperatura, y llega con el mástil movido y la altura de cuerdas donde toque.
Traducido a lo que vas a notar: trastea (la cuerda choca contra el traste y suena a zumbido), afina bien al aire y desafina en los trastes altos, y a veces los cantos de los trastes sobresalen por el lateral del mástil y molestan al deslizar la mano. Nada de esto significa que el bajo sea malo. Significa que le falta media hora de trabajo.
Tienes dos salidas. La primera, llevarlo a un luthier para un ajuste completo: se paga una vez, cuesta bastante menos que el propio bajo y lo deja tocando como debe. La segunda, aprender a hacerlo tú, que es conocimiento útil para siempre y solo pide una llave Allen y paciencia. Lo que no funciona es asumir que si trastea es que compraste mal.
Un consejo práctico: revisa el instrumento el mismo día que llegue, con especial atención al mástil mirándolo a contraluz desde el clavijero. Los casos graves que hemos encontrado en las reseñas (mástiles arqueados sin arreglo posible) se detectan en cinco minutos y dan derecho a devolución. Pasado el plazo, el problema es tuyo.
Cómo elegimos y puntuamos
Cada nota sale de estos ejes, ponderados así:
Sonido y pastillas 30%Qué voz da el bajo y si encaja con lo que vas a tocar: grave compacto de Precision, medios definidos de Jazz o control activo del grave.
Comodidad y mástil 25%Peso, equilibrio colgado, perfil y anchura del mástil y escala. Lo que decide si aguantas dos horas de ensayo.
Ajuste y acabado de fábrica 25%Cómo llega de la caja: trasteo, altura de cuerdas, cantos de traste y regularidad entre unidades, según las reseñas negativas de cada modelo.
Calidad-precio 20%Qué pagas frente a lo que vas a tocar, contando lo que hay que sumar aparte.
Si tuviéramos que elegir uno solo, el Yamaha TRBX174: es el que mejor reparto de opiniones tiene de toda la comparativa (4,7 de media sobre 265 valoraciones, con un 1% de una estrella), pesa 4 kg y sus dos pastillas cubren casi cualquier estilo. Dicho eso, el mejor bajo depende de dónde estés: para un niño, el Squier Mini de escala corta; para dejar de ser principiante, el Classic Vibe Jazz Bass; para funk o metal, el Ibanez GSR200.
¿Cómo elegir un buen bajo eléctrico?
Por este orden. Primero, la voz: Precision para un grave compacto y directo, Jazz para medios definidos y más matiz. Segundo, la escala: larga por defecto, corta si tienes manos pequeñas. Tercero, cuatro o cinco cuerdas, y la respuesta es cuatro salvo que tu repertorio baje del mi grave. Cuarto, el peso, que decide si aguantas un ensayo de pie. Y quinto, presupuesta el amplificador, porque sin él el bajo no suena.
¿Qué bajo eléctrico es bueno y barato?
Por debajo de 200 euros, el Squier Debut Precision Bass es el suelo razonable: monta la pastilla de bobina simple dividida del Precision clásico y acumula 429 valoraciones con un 77% de cinco estrellas. Por debajo de ese precio empiezan los bajos que se desafinan solos y que ningún ajuste arregla. Cuenta con dejar algo más en un ajuste de luthier: eso vale más que ahorrarse otros treinta euros en el instrumento.
¿Cuáles son las mejores marcas de bajos eléctricos?
Por tramos: en entrada, Squier (la marca de acceso de Fender), Yamaha e Ibanez son las tres que llegan bien montadas con más frecuencia. En gama media manda la serie Classic Vibe de Squier. En gama alta, Fender es la referencia del Precision y del Jazz. Aun así, la marca no es la decisión: entre dos modelos de la misma marca hay más diferencia que entre dos marcas del mismo tramo. Mira el modelo concreto y sus opiniones, no el logotipo del clavijero.
¿Empiezo con cuatro o con cinco cuerdas?
Con cuatro. La quinta cuerda solo aporta si tocas repertorio que baja del mi grave, y mientras tanto te da un mástil más ancho y una cuerda de más que hay que aprender a apagar para que no zumbe. Pasarse a cinco cuando ya sabes tocar cuesta un par de semanas de adaptación. Empezar con cinco cuesta meses de mala técnica.
¿Necesito un amplificador de bajo aparte?
Sí, y tiene que ser de bajo. Un altavoz de guitarra está pensado para frecuencias medias y agudas, y forzarlo con las graves de un bajo a volumen alto puede dañarlo. Para practicar en casa basta uno pequeño; para ensayar con una batería acústica necesitarás bastante más potencia. Si vives en un piso, ten en cuenta que el grave es lo que atraviesa las paredes: unos auriculares conectados al amplificador te ahorrarán más de una conversación con el vecino.
¿Merece la pena un pack de bajo con amplificador incluido?
Solo como regalo para alguien que aún no sabe si va a seguir. El pack más vendido de Amazon España acumula un 10% de valoraciones de una estrella, y sus quejas apuntan casi siempre a los extras: amplificadores que no funcionan, afinadores poco fiables y clavijeros rotos. Sale mejor comprar el bajo suelto y un amplificador pequeño por separado.